Imaginemos a Ariadna, una joven con trece añitos, el año de la mala suerte, cuando se cierne sobre ella marzo de 2020: el momento en que nuestras vidas no dejaron de cambiar. Ariadna recibió con secreta alegría la noticia de la suspensión de clases. "Aprovechad", dijo la profesora de Lengua y Literatura, "Aprovechad y leed lo que no os haya dado tiempo en clase". Días después llegó el confinamiento, y la profesora se desentendió durante semanas, comienza el encierro que todos conocemos. La primera lectura sería la de muchos Whatsapps. Si no podemos decir que todas las cadenas de mensajería instantánea sea literatura es seguro que muchas lo pretenden. Ariadna leería, por tanto, múltiples de estos "relatos breves" que compartían sus tíos y tías por el grupo de familia: chistes, recomendaciones de hábitos, cosas que se decían sobre Wuhan y pasatiempos en general. Después llegarían los primeros intentos frustrados de su madre para que Ariadna lea libros. Recom...
En posición de salida para ser unos buenos profes e incluir las TIC en el aula!