De Francisco Salvado (Quino) son conocidos los cómics de Mafalda, pero las viñetas que él dibujó al margen de su gran protagonista pueden conectar muy bien con el público adolescente, con ese que está en un punto de querer entender el chiste cuando se habla de cosas de grandes. Aquí pongo un ejemplo de Quino y el surrealismo de la generación del 27. El surrealismo, un concepto que se resiste a alumnos (y a graduados) es aquí evidente. Tenemos una exageración casi soñada de la vida que, sin embargo, transmite sin decirlo problemas de la realidad; el surrealismo. A partir de ahí se puede pasar a leer un poema como "La aurora" de Lorca, a ver un cuadro de Dalí. Póngamonos, ahora sí, en el caso del Lazarillo. Los profesores de hoy en día encuentran frustrados que el pícaro de Tormes ya no hace gracia. Quizás por el vocabulario o quizás por nuevos códigos humorísticos, pero muchas veces los jóvenes de hoy en día leen aquello de que el ciego salta y se estrella contra la columna ...
En posición de salida para ser unos buenos profes e incluir las TIC en el aula!